domingo, 1 de julio de 2007

El espejo:::

Este pequeño poema para mi representa un gran ejemplo de que no nacemos siendo un castigo mucho menos nacemos predestinados a ser algo o no ser nada,

XL El espejo

Un hombre espantoso entra y se mira al espejo.«¿Por qué se mira al espejo si no ha de verse en él más que con desagrado?»El hombre espantoso me contesta: «Señor mío, según los principios inmortales del ochenta y nueve, todos los hombres son iguales en derechos; así, pues, tengo derecho a mirarme; con agrado o con desagrado, ello no compete más que a mi conciencia.»En nombre del buen sentido, yo tenía razón, sin duda; pero, desde el punto de vista de la ley, él no estaba equivocado.

Autor: Charles Baudelaire

1 comentario:

Anónimo dijo...
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